Los tres tienen entre 25 y 28 años y cada día se aparecen en miles de celulares por WhatsApp, Twitter e Instagram. Tienen cientos de miles de visitas y los han recomendado en sus perfiles de redes desde Michael Bublé hasta Carles Puigdemont, el independentista ex presidente de Cataluña.

Stay Homas -una derivación de “stay home”, “quedate en casa”- está compuesta por Klaus Stroink, actor de doblaje además de trompetista, compositor y miembro de Búhos; Rai Benet, que toca la guitarra en los videos pero en realidad trabaja como bajista y comparte escenario con Klaus en Búhos; y Guillem Boltó, trombonista y frontman de Doctor Prats, una banda con 60 mil seguidores en Instagram. Stay Homas, en estos pocos días, ya sumó más de 200 mil.

“Nosotros empezamos subiendo los videos en nuestras cuentas y enviándolos por WhatsApp a amigos y familia, pero de un momento a otro nos llegaron mensajes de todos lados y empezamos a flipar”, cuenta Guillem. “Mi madre está muy orgullosa. Para ella, las transmisiones en vivo que hacemos los domingos son de los pocos momentos en que ven a su hijo como si hubiera ido a pasar la mañana a su casa”, agrega Klaus.

A “Coronao” y “Stay Homa”, los primeros temas, le siguieron más “confineos” virales: a ritmo de bossa nova, trap, reaggae, celta, rumba e incluso un bolero. Cantan en catalán, castellano, inglés y portugués. “Tocamos con los instrumentos que tenemos acá, que son pocos, pero si tuviera que elegir uno para sumar sería el cavaquinho (antecedente del ukelele). Ahora tenemos tiempo y podría aprender a tocarlo para nuestras canciones”, dice Klaus.

Ya tienen previsto un primer concierto en Barcelona el 31 de julio, para el que ya han vendido todas las entradas en tan solo diez minutos. También publicaron en su página web una encuesta para que sus seguidores voten a qué ciudad les gustaría que visiten en cuanto bajen las restricciones tras el Coronavirus. “Buenos Aires”, contesta Klaus, entre risas, a la pregunta de qué ciudad elegirían ellos para ir a tocar su repertorio, que ya reúne suficientes canciones como para convertirse en un álbum. “Cruzar el atlántico ya sería un hito”, agrega Gillem.

(Michael Bublé: “Un amigo de Argentina me envió esto. No sé quiénes son pero me hizo sonreír y espero que haga lo mismo con ustedes. Si sabes quién es, por favor, házmelo saber en las respuestas.)

Acerca del proceso creativo y lo particular de vivir juntos, cocinar juntos y hacer música juntos confiesan que el hecho de ser tres los obliga a que la dinámica de composición también deba ser lo más horizontal y democrática posible. “La obligación de hacer un tema cada día, al menos al principio, nos está exprimiendo como a una naranja”, dice Klaus. “Cuando salgamos, una pausa a nivel creativo nos va a ayudar”.

“Hay canciones para todo. A todas las situaciones le puedes hacer una canción. Un confinamiento, una situación crítica, una situación mala. La música es una parte de esperanza y de luz en días grises como estos”, explica Guillem. “El hacer que alguien sonría aunque sea por unos minutos con una de nuestras canciones ya nos emociona muchísimo”.

“Sabemos lo que cuesta sacar adelante una banda y a nivel de redes, de repente tener 4 o 5 veces más seguidores que nuestros propios conjuntos -a los que que le hemos dedicado los últimos seis años de nuestras vidas-, al menos en mi caso, ni yo mismo me lo creo todavía”, explica Guillem, el mayor del trío. Los otros dos lo miran sonriendo cuando termina la frase diciendo: “No en todas las vidas vamos a tener esta oportunidad”.